SINOPSIS: Walt Kowalski, veterano de la Guerra de Corea, es un jubilado parco en palabras, malhablado y de corazón de hierro que llena su tiempo a base de soledad, cervezas y visitas regulares al peluquero. Vive en un mundo supuestamente hostil y del que ya no espera nada. Pero sus austeras costumbres y sus prejuicios racistas chocan definitivamente con la sociedad que le rodea cuando las incidencias de sus vecinos inmigrantes se cuelan en su vida.CRÍTICA: El título de la película dice mucho, sobre todo al concluirla. El Gran Torino del 72, un auténtico bólido y un verdadero prodigio de estética, ingeniería y clasicismo, es el gran mimado de Kowalski, en el fondo porque representa la existencia de una vida pasada que aún tiene sus vestigios en el presente. Como Kowalski. Como Clint Eastwood.
Eastwood es aquí un símbolo absoluto, un icono de sí mismo. Más de una vez recordamos con nitidez al temible Harry el Sucio. Su personaje de ahora, anciano, creíble y comedido al mismo tiempo, tiene también algo de exagerado, de sarcástico. Por su boca salen palabras lacerantes y premeditadamente suspicaces. Malsonantes. No es fácil lograr lo que Eastwood alcanza sin aparente esfuerzo: que un tipo absurdamente hosco resulte cercano e incluso simpático. Setenta y ocho años son poca cosa para él, y dirige y protagoniza un filme con su soltura habitual. El guión no ceja en su empeño por ser sencillo, incluido el inesperado giro final. Y aunque el papel de Eastwood no sorprende, sí atrae. El espectador siente de pronto la necesidad de estar con él, de acompañarle hasta el final. Creo que sólo un gran actor y una sólida interpretación como la de Eastwood permiten tal empatía.
En la película se reflexiona, y mucho, sobre cuestiones que nos incumben a todos: la muerte, la vejez, el amor al prójimo. Lo interesante es que Eastwood lo hace con maestría, yendo al grano, superando los clichés y atendiendo a las posibles réplicas que cabría argumentar contra su tesis final. El sacerdote jovencito y cándido, los hijos desentendidos y la abuela vecina benévola, insistente y silenciosa… Son un abanico de idiosincrasias inusitadamente verosímiles, bien trazadas, que exceden, con mucho, los papeles caricaturescos a los que Hollywood nos tiene acostumbrados. Eso explica que no hagan falta grandes efectos visuales.
TÍTULO ORIGINAL: Gran Torino. EEUU. 2008. 116 min. DIRECTOR: Clint Eastwood. GUIÓN: Nick Schenk. MÚSICA: Kyle Eastwood y Michael Stevens. REPARTO: Clint Eastwood, Christopher Carley, Bee Vang, Ahney Her, Brian Haley.
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