sábado, 25 de abril de 2009

"La sombra del poder", al filo de la realidad.


SINOPSIS: Cal McCaffrey (Russell Crowe) es un periodista de Washington DC cuyo olfato le lleva a desenmarañar los misteriosos asesinatos de algunas de las figuras más prometedoras de la política y la gran empresa. El apuesto e imperturbable congresista Stephen Collins (Ben Affleck) ha sido elegido presidente del comité que supervisa los gastos de Defensa. De pronto, alguien asesina brutalmente a su ayudante/amante, y los secretos se escapan de su escondite. Mientras sigue la pista del asesino con la ayuda de su compañera Della (Rachel McAdams), McCaffrey descubre una tapadera que amenaza con hacer temblar las estructuras del poder de la nación.

CRÍTICA: Hay películas que no están hechas para sorprender a los espectadores, sino para hacerles pensar sobre el mundo en el que viven. “La sombra del poder” pretende ser una de ellas. En estos tiempos en los que los cineastas suelen dejar de lado la inteligencia del espectador, todavía quedan algunos que intentan hacer un cine de mayor complejidad. En los últimos años, el espectador cinematográfico se h acostumbrado a recibir en sus ojos una trama tan masticada que en ocasiones llegaba a convertirse en papilla mental, tan fácil de digerir como expulsar.


En esta película, Kevin MacDonald nos sumerge en un escenario tan cotidiano como extraño: la realidad; de la cual extrae a un espécimen igualmente raro como es el ser humano. Es curiosa la verosimilitud de la que gozan todos los personajes de la película. A pesar de que parecen pertenecer a un determinado estereotipo, es imposible sacarlos de un contexto real, pues se nos ha situado en él de un modo imperceptible. O quizás todo sea más preocupante que nunca. Quizá este cine del presente posea tan pocos índices de humanidad, que cuando una obra clava su bisturí con un poco más de fuerza la sangre sale a borbotones.



De todos modos, MacDonald ha contado para esta película con un reparto colosal. Russell Crowe está perfecto en su papel de periodista experto, solitario y autocompasivo. Helen Mirren mantiene su estatus de actriz consolidada interpretando a una incisiva directora de periódico. Hasta el inmóvil Ben Affleck logra dar la talla en este thriller policiaco de diálogos elegantes y ritmo casi perfecto. Aunque ni por asomo logra la perfección cinematográfica, no podemos decir que haya muchas cosas en esta película que sean prescindibles, por lo que su capacidad de convertir el tiempo en algo paulatino ya es un logro. Esto se debe, sin duda, a la excelente labor de sus guionistas, todos expertos en cine político: Matthew Michael Carnahan ("Leones por corderos", Tony Gilroy ("Michael Clayton") y Peter Morgan ("Frost contra Nixon).

Por tanto “La sombra del poder” es un título más que aconsejable de entre los que pueblan la taquilla esta semana. Una apuesta seria y bien construida que mantiene las esperanzas en aquellos que creemos en el arte bien hecho.

TITULO ORIGINAL State of Play EEUU 2009, 127 min DIRECTOR Kevin Macdonald GUIÓN Matthew Michael Carnahan, Tony Gilroy, Peter Morgan (Remake: Paul Abbott) MÚSICA Alex Heffes FOTOGRAFÍA Rodrigo Prieto REPARTO Russell Crowe, Ben Affleck, Rachel McAdams, Robin Wright Penn, Jason Bateman, Helen Mirren, Jeff Daniels,

lunes, 13 de abril de 2009

'Señales del futuro' y la ciencia ficción

SINOPSIS: Año 1959: durante la inauguración de un nuevo colegio, los estudiantes guardan en una cápsula del tiempo varios objetos. Lucinda, una de las niñas, guarda un papel en el que ha escrito extraños números. Cincuenta años después, la cápsula del tiempo es desenterrada y Caleb (Chandler Canterbury), el hijo de John Koestler (Nicolas Cage), un profesor de astronomía viudo, recibe la misteriosa nota de Lucinda. John descubrirá enseguida que esos números esconden predicciones escalofriantes, algunas de las cuales ya han sucedido mientras que otras aún no.

CRÍTICA: He aquí la nueva y esperada película de Álex Proyas, director de la interesante 'Dark City' y la pasable 'Yo Robot', que una vez más vuelve a anunciar un futuro apocalíptico para el ser humano. Esta vez, el motor de la trama es un papel repleto de números que predicen catástrofes irremediables. A pesar de tratarse de una idea de cierta originalidad, 'Señales del futuro' la rodea del más absoluto convencionalismo, dando lugar a una trama repetitiva que bien pudiera haberse colocado también si en lugar de unos números hubieran sido unos dibujos, unas esculturas o un CD de música.

El amplio background narrativo que poseen géneros hermanados como son la Ciencia-ficción, el Terror y el Thriller, está creando la tendencia de recurrir a tramas estándar con leves diferencias entre ellas, lo cual da lugara tramas de desarrollo sólido, pero también a una constante sensación de déjà vu por parte del espectador.
Por tanto, la película de Álex Proyas posee un desarrollo muy entretenido, y el director maneja habilidosamente la tensión e incertidumbre del film hasta el final. Un final que, sin duda, es lo peor de todo el metraje y que arrastra a esta película al cajón del olvido. Eso es lo que ocurre cuando una obra depende fundamentalmente del final, es decir, de las expectativas que genera aquello que esconde durante todo el relato, y que cada vez con más frecuencia quedan frustradas.



La ciencia-ficción es y siempre ha sido uno de los géneros más cinematográficos. Sólo el cine puede mostrar mejor que ningún otro modo de expresión las realidades científicas más visionarias. películas como 'Blade Runner' o 'Matrix' han pasado a los anales de la Historia no sólo como grandes películas, sino también como foco de cuestiones filosóficas y sociales que son inevitables cuando alguien se propone predecir el futuro del ser humano. En ambas películas se anunciaba que éste terminaría siendo víctima de una total y absoluta falta de perspectiva, pues lo ficticio acabaría devorando a lo real mediante la simulación de sensaciones.

No deja de ser curioso que la ciencia-ficción suela basar su trama principal en la auto-destrucción del ser humano. Sea como sea el futuro siempre se nos plantea pesimista y negro, y lo peor es que dicha negrura es una consecuencia lógica de las actividades y tendencias del presente. Por tanto, debemos sonsacar que el ser humano es consciente de su propia autodestrucción y no está dispuesto a reaccionar. No obstante, aunque el cine permite acercar ciertas realidades a los espectadores, también las aleja de ellos al situarlas en un medio que se utiliza para representar lo ficticio, por lo que al final todo se vuelve “de película”. En conclusión, se plantea una curiosa paradoja: el cine es el mejor modo de representar las “señales del futuro”, pero éstas pierden su conexión con la realidad en cuanto aparecen proyectadas en una pantalla.


TITULO ORIGINAL Knowing EEUU 2009 130 mins DIRECTOR Alex Proyas GUIÓN Ryne Douglas Pearson, Juliet Snowden, Stiles White, Stuart Hazeldine MÚSICA Marco Beltrami FOTOGRAFÍA Simon Duggan REPARTO Nicolas Cage, Rose Byrne, Chandler Canterbury, Ben Mendelsohn.